Quizá haya un día en que me entristezca la lluvia, o en que madrugue por amor al arte.
Quizá haya un día en que prefiera subirme al mundo en lugar de enredarme entre las sábanas.
Quizá exista el día en que vea el telediario con mis padres sin quejarme, o coja el periódico para algo más que para hacer los autodefinidos.
El día en que suene mi canción favorita y no salga corriendo a bailarla. El día en que decida no releer mis libros favoritos.
Quizá exista el día en que no me indigne con la Iglesia, con el maltrato animal, con la tauromaquia. El día en que prefiera café a batido de fresa.
Tal vez, y digo sólo tal vez, llegue el día en que no me entren esos nervios tontos que hacen temblar mi voz cuando te veo. El día en que otear tu silueta a lo lejos no me haga ilusión. Quizá exista el día en que darte una abrazo ya no sea un opción. El día en que sonreírte y que me sonrías no me devuelva la vida.
Pero hoy, no es ese día.
No sé exactamente cuál fue la razón que me impulsó a crear este blog, o quizá si la sepa y pretenda huir de ella.
domingo, 25 de marzo de 2012
viernes, 20 de enero de 2012
Fue por la mañana.
Hace frío. Hace frío en la calle y hace frío en las manos.
Pero cuando más se me entumecen los dedos es cuando el frío
está dentro en un caluroso día de verano.
Pero cuando más se me entumecen los dedos es cuando el frío
está dentro en un caluroso día de verano.
sábado, 7 de enero de 2012
Otra espiración entrecortada.
Si la última vez que te vi, llego a saber que ibas a estar lejos tanto tiempo, el abrazo, habría sido mucho más largo.
martes, 20 de diciembre de 2011
De tripas, corazón.
Hace cuestión de un par de meses le dije a alguien que hay que ser fuerte en los peores momentos, cuando las cosas se tornan difíciles y contrarias a nuestras ideas previas, cuando quedan pocas ganas de echarle un pulso al mundo y quitarse el polvo del suelo del trasero.
Ahí es cuando hay que echarle ganas, no cuándo las cosas parecen sacadas de una confitería y todo sucede como queremos.
Hay que saber controlar las ganas de llorar y de tirar todo por la borda, y sustituir esa mentalidad destructiva por el "callar bocas", y qué mejor modo de hacerlo que demostrar a la gente que se equivoca.
Ahí es cuando hay que echarle ganas, no cuándo las cosas parecen sacadas de una confitería y todo sucede como queremos.
Hay que saber controlar las ganas de llorar y de tirar todo por la borda, y sustituir esa mentalidad destructiva por el "callar bocas", y qué mejor modo de hacerlo que demostrar a la gente que se equivoca.
viernes, 9 de diciembre de 2011
Cambios.
Dí porqué por mucho que me esfuerce, no voy a cansarme de mirarte.
Quizá las cosas hayan cambiado, y si que me haya cansado de mirarte, o de querer mirarte y morirme esperando.
Puedes seguir perdido y no volver, que ya no voy a esperar ni a tratar de rescatarte.
Quizá las cosas hayan cambiado, y si que me haya cansado de mirarte, o de querer mirarte y morirme esperando.
Puedes seguir perdido y no volver, que ya no voy a esperar ni a tratar de rescatarte.
viernes, 18 de noviembre de 2011
A la hora de aprender.
Me perdía contando mientras caminaba por inercia el millar de adoquines amarillos y no tan amarillos que tras mi pies se desnudaban, deseando ser Dorothy y encontrarme sumida en un inmeso sueño luchando contra mil historias imposibles, en lugar de erguirme vertical, o al menos intentándolo, mientras la vida rozaba mis átomos.
Desde la altura de mis pupilas, podía contemplar la punta de mis zapatos sucios, el asfalto mójado y húmedo de rocío, pude ver al sol despertar, e incluso detectar el frío en las mejillas de la gente y en la punta de mi nariz. Pude percibir a aquél hombre observando desde su balcón el paso deambulante de los espectros que a esas horas del día se apoderan de nuestra maquinaria, o por lo menos de la mía. Ví a aquél hombre sin-nombre mirando desde su balcón, del mismo modo que podría haber estado mirando yo desde mi propio balcón en ese mismo instante. Pude y deseé con todas mis fuerzas estar apoyada en la gran estaca de madera, tras la cual tantas veces he observado la lluvia repiquetear sobre el asfalto. Pero se me iba la cabeza contando adoquines amarillos y pensando tantas cosas a horas tan tempranas cuando iba camino de aprender.
Desde la altura de mis pupilas, podía contemplar la punta de mis zapatos sucios, el asfalto mójado y húmedo de rocío, pude ver al sol despertar, e incluso detectar el frío en las mejillas de la gente y en la punta de mi nariz. Pude percibir a aquél hombre observando desde su balcón el paso deambulante de los espectros que a esas horas del día se apoderan de nuestra maquinaria, o por lo menos de la mía. Ví a aquél hombre sin-nombre mirando desde su balcón, del mismo modo que podría haber estado mirando yo desde mi propio balcón en ese mismo instante. Pude y deseé con todas mis fuerzas estar apoyada en la gran estaca de madera, tras la cual tantas veces he observado la lluvia repiquetear sobre el asfalto. Pero se me iba la cabeza contando adoquines amarillos y pensando tantas cosas a horas tan tempranas cuando iba camino de aprender.
sábado, 12 de noviembre de 2011
Energía.
"El toro no embiste porque tiene cuernos, tiene cuernos porque quiere embestir."
Voy a fabricarme unos cuernos de arena y marfil, para que se deslicen entre mis dedos y atraviesen todas tus paredes.
---------
Esto es algo que escribí hace tiempo. De vez en cuando, cuando las fuerzas fallan, me gusta leer aquello que me inspiró en momentos de debilidad, porque así recuerdo de
dónde saqué la energía que me faltaba, y trato de encontrar algunas migajas de esa energía entre los resquicios de mi memoria, para intentar reutilizar, reciclar y recordar, sobre todo, esas situaciones que te enseñan cosas sobre tí mismo, y te ayudan a levantarte cuando caes, porque, como me dijo una vez un amigo siempre será peor estar siempre en el suelo al temor a caer...
Voy a fabricarme unos cuernos de arena y marfil, para que se deslicen entre mis dedos y atraviesen todas tus paredes.
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Esto es algo que escribí hace tiempo. De vez en cuando, cuando las fuerzas fallan, me gusta leer aquello que me inspiró en momentos de debilidad, porque así recuerdo de
dónde saqué la energía que me faltaba, y trato de encontrar algunas migajas de esa energía entre los resquicios de mi memoria, para intentar reutilizar, reciclar y recordar, sobre todo, esas situaciones que te enseñan cosas sobre tí mismo, y te ayudan a levantarte cuando caes, porque, como me dijo una vez un amigo siempre será peor estar siempre en el suelo al temor a caer...
domingo, 6 de noviembre de 2011
El primer año fuera
[...]
"Me conformaría con llevarte en mi respiración incesante y controlada.
Esto es un sueño para aquellos que saben esperar a sus sueños."
Hace unos días que se cumplieron los 5 años y hasta ahora no había encontrado el momento de escribir algo, el caso es que cada 365 días, y algunos entre medios, siempre intento hacerte un huequito. No me cansaría nunca de citarte...
"Me conformaría con llevarte en mi respiración incesante y controlada.
Esto es un sueño para aquellos que saben esperar a sus sueños."
Hace unos días que se cumplieron los 5 años y hasta ahora no había encontrado el momento de escribir algo, el caso es que cada 365 días, y algunos entre medios, siempre intento hacerte un huequito. No me cansaría nunca de citarte...
lunes, 24 de octubre de 2011
Lluvia, límpiame.
En días como estos es cuando me doy cuenta de la mierda que llevo dentro.
Y no sé si es poque espero a que llueva para que el agua limpie mi alma al igual que hace con las calles o si es porque me contagio de ese estado melancólico de las nubes.
Me dejo llevar por hilo que teje las aceras de la calle y llego a conclusiones absurdas y desparejadas que dejan de lado todos mis esquemas y tiran por la borda aquél concepto que tenía de que todo es cuestión de simetría.
Y no sé si es poque espero a que llueva para que el agua limpie mi alma al igual que hace con las calles o si es porque me contagio de ese estado melancólico de las nubes.
Me dejo llevar por hilo que teje las aceras de la calle y llego a conclusiones absurdas y desparejadas que dejan de lado todos mis esquemas y tiran por la borda aquél concepto que tenía de que todo es cuestión de simetría.
martes, 18 de octubre de 2011
Recuerdo de una Madrugada.
Hoy no sepo. No sepo a tí. Ni a tus despertares ni a tus malos humos,
ni a tus sonrisas descastadas y desenfadadas con el mundo.
Ni sepo a tus ojos a punto de estallar, ni a tu corbata azul a media madrugada.
No sepo a aquél cubata que cayó en tan solo diez minutos.
No sepo a carmín, ni a silencio ni a la nada.
Por no saber no sé ni a qué saben tus labios. Y no sé si me da pena o me da rabia,
el caso es que siempre me duele la cabeza cuándo lloro. Y ahora me duele.
ni a tus sonrisas descastadas y desenfadadas con el mundo.
Ni sepo a tus ojos a punto de estallar, ni a tu corbata azul a media madrugada.
No sepo a aquél cubata que cayó en tan solo diez minutos.
No sepo a carmín, ni a silencio ni a la nada.
Por no saber no sé ni a qué saben tus labios. Y no sé si me da pena o me da rabia,
el caso es que siempre me duele la cabeza cuándo lloro. Y ahora me duele.
sábado, 15 de octubre de 2011
Humo.
Es como cuándo dejas el tabaco.
Vas a estar a mi lado y sólo voy a querer darte una calada.
Pasarme tu humo entre mis labios
y respirar a través de tu sonrisa
ese vicio que va desde tu ombligo
hasta tu vida.
Vas a estar a mi lado y sólo voy a querer darte una calada.
Pasarme tu humo entre mis labios
y respirar a través de tu sonrisa
ese vicio que va desde tu ombligo
hasta tu vida.
sábado, 8 de octubre de 2011
Tu cintura de cristal.
Si es que me tiemblan las piernas
cuando empiezo a ver la esquina de tu sonrisa
y cada resquicio de tu piel se me hace eterno
si fundo tu tiempo entre mis dedos.
Recorrer tantas veces tus lunares,
como si se tratase de braile.
Estudiar sus historias, idas y venidas,
que entre tu tiempo y mis dedos se deslizan.
Ven, que te voy a enseñar a qué saben mis lunares.
cuando empiezo a ver la esquina de tu sonrisa
y cada resquicio de tu piel se me hace eterno
si fundo tu tiempo entre mis dedos.
Recorrer tantas veces tus lunares,
como si se tratase de braile.
Estudiar sus historias, idas y venidas,
que entre tu tiempo y mis dedos se deslizan.
Ven, que te voy a enseñar a qué saben mis lunares.
sábado, 1 de octubre de 2011
Fruto del Insomnio.
Te busco,
te busco a tientas en las sombras.
Y no sé si es por pereza o desengaño,
pero nunca encuentro más que el cielo
que dejas tras tus pasos.
te busco a tientas en las sombras.
Y no sé si es por pereza o desengaño,
pero nunca encuentro más que el cielo
que dejas tras tus pasos.
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